#YoTambién fui acosada, dicen las mujeres de Hollywood


“Si has sido acosada o abusada sexualmente, escribe “yo también” como respuesta a este tuit”, escribió Milano, protagonista de las exitosas series televisivas “Who’s the Boss?”, “Melrose Place”, “Charmed”, con un mensaje en el que indicaba que a través de estas dos palabras se podría dar cuenta de la “magnitud del problema”.

La actriz Alyssa Milano sugirió que las víctimas de agresión sexual hicieran constar que lo eran para concienciar sobre esta lacra, a tenor del escándalo en torno al productor Harvey Weinstein, y lanzó una campaña nacional de denuncias de acoso que hace temblar a varios sectores productivos en EEUU.

La Academia de Hollywood expulsa a Harvey Weinstein por el escándalo de abusos y acoso sexual

“Hacemos esto no solo para separarnos de alguien que no merece el respeto de sus compañeros, sino también para enviar el mensaje de que la era de la ignorancia deliberada y la complicidad vergonzosa en los comportamientos sexuales de depredadores en nuestra industria ha acabado”. “Lo que está en cuestión es un problema muy grave que no tiene lugar en nuestra sociedad”. La junta de gobernadores de la Academia tomó la decisión tras obtener “mucho más de los dos tercios de los votos necesarios para expulsión inmediata”. La Academia de las Artes y las Ciencias es la encargada de los Óscar y su Junta está compuesta por 54 importantes iconos del cine, como Tom Hanks, Whoopi Goldberg y Steven Spielberg.

Las mujeres de Hollywood destaparon las cloacas del negocio

Nadie pareció darle importancia en su momento, pero esta semana ha resurgido en Internet el vídeo del anuncio de las nominaciones de los Oscar de 2013. Lo presentaban el actor Seth MacFarlane y la actriz Emma Stone. MacFarlane dijo los nombres de las nominadas a mejor actriz y añadió: “Enhorabuena a estas cinco damas que ya no tienen que seguir fingiendo que les gusta Harvey Weinstein”. El público presente rió el chiste.

El mismo chiste, esta semana, pone los pelos de punta. Weinstein ha sido acusado ya por 27 mujeres de abusos sexuales en distinto grado, incluyendo tres violaciones. Pero además el caso de Weinstein ha puesto en marcha un ventilador de acusaciones que vuelan en todas direcciones. El jueves por la noche, Amazon Studios anunció la suspensión de empleo de su presidente, Roy Price. Isa Dick Hackett, hija del autor Phillip K. Dick y productora de la serie The Man in the High Castle, basada en un relato de su padre, acusó a Price en una entrevista en The Hollywood Reporter de haberse propasado con ella en una cena. Amazon reaccionó en pocas horas. La caída de Harvey Weinstein apunta a una rebelión de las mujeres de Hollywood contra lo que parece una cultura del silencio en Hollywood ante el abuso sexual. Una rebelión para que estas cosas no acaben en un chiste para connoisseurs, sino en comisaría.

El miércoles, MacFarlane publicó un comunicado en Twitter aclarando que la actriz Jessica Barth le había contado un encuentro con el todopoderoso productor Harvey Weinstein un año antes. Fue en el hotel Península, en Beverly Hills, una supuesta reunión de negocios en la que él trató de que le diera un masaje. “No pude resistirme a la oportunidad de dar un buen golpe en ese sentido”, dice el cómico. “Que no se equivoquen, esto vino desde el asco y el enfado”.

Ese es el patrón de casi todas las acusaciones. Citarlas en una habitación de hotel y proponerles un masaje, o ducharse delante de ellas. La carrera de Weinstein, de 65 años, ha sido pulverizada en cuestión de horas. El domingo fue despedido de su propia empresa, que ahora queda en manos de su hermano Bob.

El miércoles, la policía de Los Ángeles acudió a una llamada en casa de la hija de Weinstein, Remy, de 22 años. Se trataba de una pelea familiar, en la que el productor al parecer estaba muy agitado. Algunos medios afirman que el mismo miércoles se fue de la ciudad ara ingresar en una clínica para tratarse de la adicción al sexo.

El mismo día, la academia británica de cine, que entrega los premios Bafta, anunció que suspendía “de forma inmediata” al productor como miembro. El festival de Cannes publicó un comunicado en el que condenaba al productor y se solidarizaba con las víctimas. Los gobernadores de la Academia de Cine de Hollywood se reunirán de urgencia el sábado para estudiar acciones por el “repugnante y espantoso” comportamiento de Weinstein. La policía de Nueva York, de Los Ángeles y de Londres han abierto investigaciones por violación.

Pero la pregunta de fondo no es qué pasa con Weinstein. Con el paso de las horas, es cada vez más evidente que el comportamiento de Weinstein era un secreto a voces en Hollywood. Por ejemplo, hubo chistes todavía más explícitos que el de MacFarlane. En un episodio de la serie 30 Rock, el personaje de Jenna, la actriz, dice: “No tengo miedo a nadie en este negocio. He rechazado acostarme con Harvey Weinstein tres veces”.

La descripción más elocuente de la cuestión la dejó la actriz Emma Thompson en una entrevista en BBC el jueves. Llamó a Weinstein “depredador”, pero además dijo que “está en lo alto de la escalera de un sistema de acoso, desprecio y chantaje”. “Esto ha sido parte de nuestro mundo (las mujeres en Hollywood) desde tiempos inmemoriales”, dijo Thompson. Ese es el fondo de este escándalo. Si Hollywood es una industria machista donde las mujeres tienen que hacer lo que les dicen hombres como Weinstein para abrirse paso

La historia es ahora un ventilador que amenaza a todo el que parezca cómplice. Ben Affleck, por ejemplo, a quien la actriz Rose McGowan acusó en Twitter de ser perfectamente consciente de la situación, porque se lo comentó a ella. McGowan es una de las acusadoras de Weinstein, con el que supuestamente llegó a un acuerdo judicial para cerrar su caso.

Qué parte de todo esto es hipocresía, quién sabía qué, cuándo lo supo y por qué no dijo nada, son preguntas que se irán contestando en los próximos días. El hecho, por el momento, es que había un depredador sexual en la cúspide del poder de Hollywood, que era un secreto a voces, y que no lo ha desenmascarado Hollywood, sino un puñado de mujeres valientes que han contado su historia a la prensa años después de los hechos. Más aún, hasta que actrices verdaderamente famosas como Ashley Judd no se han sumado, Weinstein parecía tener una oportunidad de salir de esta.

En el momento de mayor intensidad del escándalo de Bill Cosby, cuando el torrente de acusaciones de violaciones y abusos ya era imparable, Hollywood se hacía las mismas preguntas: cómo pudo mirar hacia otro lado durante décadas e ignorar a las pocas mujeres que se atrevieron a denunciarlo. Entonces, el cómico Jay Leno hizo un fantástico análisis de la situación con un chiste: “No sé por qué es tan difícil creer a las mujeres. En Arabia Saudí hacen falta dos mujeres para acusar a un hombre. Aquí hacen falta 25”. En el caso de Weinstein, el jueves se alcanzó esa cifra. Ya les creen. Resulta que en Hollywood se juega.

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