VIEDMA: PEATONALES…¿PARA QUÉ….?


Causa tristeza transitar por ellas. Carteles impactantes anticipando el final de coloridos, conocidos y clásicos comercios. Frases como “liquidación por cierre definitivo”, lastiman los ojos. En tiempos signados por las crisis económicas, las peatonales y semipeatonales son cómplices del cierre de locales y motivo del alejamiento, aun más, a potenciales clientes. ¿Habrá alguien dispuesto a hablar de un impacto positivo para el centro de Viedma, desde que existe la peatonal?
Los que apuestan por esta abominación arquitectónica, ni siquiera tienen la humildad de fijarse en los fracasos estrepitosos de otras ciudades. Y en su tozudo mesianismo, siguen adelante.
Es que los funcionarios no aprenden más. O sí. Aprenden lo más inútil y ridículo: a construir obstáculos para sus vecinos, para perjudicarles la vida. Un ejemplo son los lomos de burro y badenes en pleno centro de grandes ciudades. El otro, mas preocupante, es inventar y construir peatonales o semi peatonales, sin tener en cuenta el perjuicio potencial para los comerciantes.
Algunas aclaraciones: el que piense que los ciudadanos piden a gritos espacios caminables en áreas estrictamente comerciales, está equivocado. La mayoría va a comprar en su automóvil, por eso quiere estacionar cerca y hacer un trámite rápido. En resumen piden estacionamientos, no peatonales.
Aclaración dos: todas las ciudades del mundo comparten el mismo problema: la falta de espacio para estacionamiento. En algunas (Tokio por ejemplo) se construyen edificios de hasta 40 pisos con lugares automatizados para dejar el vehículo. Por ello, la deducción lógica es: hacen falta mas estacionamientos y menos peatonales. Sacar los autos del centro, significa sacar a clientes de los negocios. Y sinó que les pregunten a los comerciantes que sobreviven en calle Buenos Aires.
Hay ejemplos anteriores al desatino viedmense. Florida y Lavalle en Capital Federal son pioneras. Drago, en Bahía Blanca, es un desierto en hora pico; Mitre, en Bariloche (aun sin inaugurar completamente) es muestra de cómo pueden cerrarse decenas de comercios por la caída de las ventas.
Las peatonales (o semis) ni siquiera son lindas. Ni siquiera son transitadas por multitudes ansiosas por hacer sus compras a pie. Ni siquiera son construidas con el consenso de los frentistas. Una vez que el obstáculo está erigido ya es muy difícil volver atrás.
Aunque sea“políticamente incorrecto” ir de compra con el auto, nadie va a convencer al vecino que ceda comodidad obligado por algún iluminado. ¿La comuna quiere que los vecinos caminen…? Pues, a hacerlo por la Costanera. Pero a la hora de comprar, ir a los ministerios, tomarse un café, todos esperan tener movilidad cerca…¿acaso es un pecado eso?


Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquellos mensajes obsenos o agraviantes que pudieran ser escritos pueden ser reportados por los usuarios y sus autores podrán ser inhabilitados para volver a comentar en el futuro.