Un nuevo “Jack el Destripador” asola Inglaterra, pero éste mutila gatos


Más de 370 gatos fueron asesinados en Londres desde diciembre de 2015 a la fecha, y las investigaciones del Scotland Yards apuntan a un único asesino, al que ya apodaron: “Croydon Cat Ripper”.

A fines del siglo XIX, en 1888 par ser exactos, asoló Londres un asesino serial al que la policía bautizó con el mote de “Jack the Ripper” (Jack el destripador, en español). Mató a 5 postitutas y su motus operandi estuvo caracterizado por cortes en la garganta, mutilaciones en las áreas genital y abdominal, extirpación de órganos y desfiguración del rostro.

Ahora, un nuevo monstruo vuelve asolar los barrios londinenses, al que la prensa escrita inglesa ya ha bautizado “Croydon Cat Ripper” por ciertas características distintivas de su trabajo que lo emparentan con aquel célebre asesino del siglo XIX, pero ya no de mujeres sino de gatos: “Decapitado, con sus colas y orejas cortadas, estómagos rajados y órganos extirpados”.

Desde el primer asesinato, a finales de 2015, el cadáver encontrado cerca de los callejones de un barrio de Croydon al sur de Londres, se cree que más de 370 animales fueron mutilados por el mismo sospechoso, de acuerdo a la información de la BBC.

La policía solo ha confirmado que una fracción de los cientos de animales mutilados es obra de una sola mente humana.

“Es muy posible que otras personas se suban al carro, imitadores si quieres llamarlo así”, declaró Andy Collin, detective de la policía metropolitana de Croydon, durante una entrevista con la BBC.

Pero él no tiene ninguna duda de que el asesino existe e incluso ha desarrollado un perfil psicológico. “Los gatos son atacados porque están asociados con lo femenino. El asesino no puede tratar con una mujer que le está trayendo problemas”, señala.

Al detective le preocupaba que “en algún momento escalara o se sienta lo suficientemente valiente como para pasar a mujeres y niñas vulnerables”.

Los asesinatos ya se han extendido desde un único suburbio de Londres y va más allá. Ahora se extiende desde la costa hasta varios kilómetros al norte, al este y el oeste de la capital.

Una noche de agosto, testigos que estaban cerca de un gato asesinado en Caterham persiguieron a un hombre con un faro o una especie de antorcha del área. Esto llevó a la policía, a través de un grupo de protección de animales con el que se asociaron, a publicar una posible descripción del asesino, y posteriormente grupos de derechos de los animales ofrecieron más de 10.000 dólares como recompensa por la información que llevó al arresto del asesino.

“Ataca principalmente por la noche, en áreas residenciales y ,a menudo, atrae a sus víctimas con comida para mascotas, palitos de cangrejo o pollo crudo. Él los mata rápidamente con algún tipo de fuerza contundente y luego espera al menos media hora para que la sangre coagule y así poder mutilar sus cuerpos”, explicó la BBC.

“Luego tiende a mostrar los cuerpos cerca de donde los ha cazado, a veces en espacios públicos como parques infantiles”, agregó.

Los gatos muertos fueron ignorados por primera vez por la policía, tal y como escribió un reportero el año pasado. Se pensó que era algo relacionado con el trabajo de unos trabajadores o por un accidente de tráfico, hasta que las noticias se volvieron nacionales e hicieron que las autoridades prestaran atención.

Ahora, la policía se reúne regularmente con los líderes de South Norwood Animal Rescue and Liberty, cuyos voluntarios intentan investigar cada asesinato. Hace unas semanas, un laboratorio forense de la Universidad de Surrey comenzó a reexaminar los cuerpos de docenas de gatos que se cree estaban relacionados con el caso.

La policía lo llama Operación Takahe.

La operación tiene sus detractores y algunos acusan a los voluntarios de exagerar el problema o cuestionar cómo una persona puede matar a tantos gatos.

Pero eso no detuvo las mutilaciones ni el esfuerzo por encontrar un asesino en serie.

“Lo atraparemos. Sea como sea, lo atraparemos”, dice Collin.

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