Se encuentra disponible de forma gratuita en todos los hospitales y centros de salud públicos para proteger a los grupos de riesgo.

En caso de no haberse vacunado y pertenecer a los grupos de riesgo, la vacunación también puede y debe ser efectuada mientras haya circulación viral en la Argentina.

Grupos de Riesgo

• Mujeres embarazadas en cualquier trimestre de gestación y puérperas hasta diez días después del parto, si no la recibieron durante el embarazo.

• Personal de salud.

• Niños de entre seis meses y dos años inclusive.

• Niños y adultos de dos a 64 años inclusive con factores de riesgo como enfermedades cardíacas, respiratorias, renales, inmunodepresión, trasplantados, diabetes y obesidad.

• Todas las personas mayores de 65 años.

La gripe (al igual que otras infecciones respiratorias) se transmite por contacto con secreciones de personas infectadas a través de las gotitas que se diseminan al toser o estornudar y de superficies u objetos contaminados con estas secreciones.

Los síntomas gripales suelen aparecer a las 48 horas de efectuado el contagio y la mayoría de los afectados se recupera en una o dos semanas sin necesidad de recibir tratamiento médico. Sin embargo, en niños pequeños, personas de edad y personas aquejadas por otras afecciones médicas crónicas, la infección puede conllevar graves complicaciones, provocar neumonía e incluso causar la muerte.

Entre los síntomas figuran fiebre mayor a 38º C persistente, dolor de garganta, de cabeza, muscular y malestar generalizado. En los niños también pueden presentarse problemas para respirar, vómitos o diarrea, e irritabilidad o somnolencia. Ante estos síntomas, es necesario consultar al centro de salud más cercano para recibir atención médica, hacer reposo y no automedicarse.

Para evitar el contagio

• Lavarse frecuentemente las manos con agua y jabón.

• Al toser o estornudar, cubrirse la boca y nariz con un pañuelo descartable o con el ángulo interno del codo.

• Tirar a la basura los pañuelos descartables inmediatamente después de usarlos.

• Ventilar los ambientes y permitir la entrada de sol en casas y otros ambientes cerrados.

• Mantener limpios picaportes y objetos de uso común.

• No compartir cubiertos ni vasos.

• Enseñar a los niños a lavarse frecuentemente las manos en la escuela y hogar.

• Vacunar anualmente a todas aquellas personas que pertenezcan a grupos de riesgo de acuerdo al Calendario Nacional de Vacunación.