¿QUE HAY EN LOS BOTIQUINES DE LOS ARGENTINOS? UN ESTUDIO DETALLA LOS MEDICAMENTOS DE VENTA LIBRE QUE SE ENCUENTRAN HABITUALMENTE EN LOS HOGARES

¿QUE HAY EN LOS BOTIQUINES DE LOS ARGENTINOS? UN ESTUDIO DETALLA LOS MEDICAMENTOS DE VENTA LIBRE QUE SE ENCUENTRAN HABITUALMENTE EN LOS HOGARES

Esas universidades de nombre difícil y mérito académico dudoso, que habitualmente publican sesudos estudios sobre “la incidencia de la ameba hermafrodita en el desayuno buffet vietnamita” o “¿Cuántas tostadas son necesarias para que los caballos desarrollen cuernos en su cabeza?”, siempre están a la búsqueda de temas inútiles, incomprensibles, que a nadie le importan y de los cuales, la mayoría se ríe con ganas.
Por estos lados, afortunadamente, los estudios son menos complejos y más comprensibles y de aplicación inmediata.
Ese es el caso de un relevamiento que realizó el Programa de Medicamentos de Venta Libre de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) y la Cámara Argentina de Medicamentos de Venta Libre (CAPEMVeL), para determinar qué tipo de medicamentos de fácil adquisición hay en los botiquines de la patria.
Antes que se rompa la cabeza deduciendo, le anticipamos que analgésicos, productos para malestares digestivos, para cuadros gripales y antialérgicos son las categorías de medicamentos de venta libre (MVeL) más presentes en el botiquín de los argentinos.
El estudio se tituló “Hábitos de Uso en Medicamentos de Venta Libre” y tuvo la intención de conocer los hábitos de compra de remedios de venta libre
Una de las cosas que se aclara de entrada es que “el hecho de tener disponibilidad de estos medicamentos no fomenta un uso irresponsable o potencialmente peligroso relacionado con la cantidad de medicamentos adquiridos, sino que previene la urgencia”
Se observó que en la mayoría de los hogares hay cierto stock de al menos cuatro categorías de medicamentos: analgésicos de todo tipo y cantidad de mg; para malestares digestivos (dolor de panza, antiácidos, hepatoprotectores y otros), para combatir cuadros gripales (tos y resfrío) y antialérgicos.
El estudio destaca que la marca del producto es un indicador de importancia en los de venta libre ya que la publicidad es muchas veces un medio de información muy útil para el usuario.
La gente prefiere mantener stock en su domicilio de medicamentos que puede necesitar o no. “Es una práctica que se da en casi todos los hogares y responde a dos características diferenciadas: quienes compran por prevención, pensando a futuro en un eventual síntoma, que es un grupo que suele aprovechar ofertas de 2×1 o descuentos especiales, y quienes los adquieren ante la necesidad, pero que al hacerlo generalmente compran de más para que sobren”
Luego de muchas consultas a usuarios de medicamento comenzaron a aparecer los resultados.
En relación a los analgésicos: esto son percibidos como universales y multipropósito. “El más nombrado fue el ibuprofeno y en segundo lugar el paracetamol. También refirieron que hay algunas drogas “específicas”, como el diclofenac, más potentes y para dolores musculares, y aquellas en desuso por el avance de otras y por el malestar estomacal que podrían generar, como la aspirina” Esta es la categoría que más se compra previamente, porque las personas saben que los van a necesitar en algún momento. Su consumo es durante todo el año. Si bien por lo general es para dolores, también se utiliza ante malestar general asociado a un resfrío y en dosis más altas bajo prescripción médica. La cápsula blanda suele ser una prioridad, porque se percibe mayor rapidez de acción y más tolerancia gástrica.
En lo que respecta a los medicamentos para malestares digestivos los usuarios suelen conocer únicamente el nombre comercial del producto y en gran medida gracias a la publicidad. Incluye desde productos para el “dolor de panza”, “antiácidos”, “protectores del hígado”, para la “resaca” y “otros”. Por lo general, los consiguen previamente para prevenir una urgencia. Muchos priorizan las presentaciones que tienen un mecanismo de acción rápido y con mejor tolerancia.
Los antigripales son utilizados según la forma farmacéutica de la presentación: algunos productos más suaves, como los tés con analgésico, y otros más fuertes como los comprimidos. A su vez, destacan algunos como “específicos”, como el jarabe para la tos. Suelen utilizarse de manera estacional, en invierno, y durante dos o tres días, hasta que los síntomas comienzan a ceder. La mayoría los conoció por recomendación de un familiar o amigo o por la publicidad. Es una categoría que no se compra preventivamente, pero que puede estar en el botiquín porque “sobró” de una toma anterior. La elección se da mayoritariamente por marca, ya que en general no se conocen los principios activos.
En relación a los antialérgicos cada usuario conoce únicamente el producto que utiliza, que puede ser en comprimidos, el más habitual, o en gotas/spray. Si bien se pueden utilizar durante todo el año, suelen ser más usados en primavera, en la mayoría de las personas a razón de una toma diaria durante entre cinco y siete días.
Los medicamentos de venta libre son aquellos que la Anmat autoriza “para ser adquiridos sin necesidad de prescripción médica” Generalmente, son drogas antiguas, muy probadas, y se utilizan para tratar dolencias leves y conocidas. La decisión de administración de este tipo de medicamentos implica una conducta de “automedicación”

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