El vicegobernador Pedro Pesatti encabezó esta mañana la puesta en funciones de Laura Marcela Méndez como nueva titular de la Secretaría de Derechos Humanos, dependiente del Ministerio de Educación y Derechos Humanos.
El acto se desarrolló en la sede del organismo, la casona “Bachi” Chironi, con la presencia de la ministra del área correspondiente, Mónica Silva, y del titular del Ministerio de Gobierno, Luis Di Giácomo.
Pesatti destacó la preparación académica y el compromiso social de la flamante funcionaria, oriunda de la ciudad de San Carlos de Bariloche.
“Laura reúne condiciones intelectuales muy calificadas, pero también una historia de compromiso en cuestiones de derechos, ideales para lo que significa una secretaría tan emblemática para nuestro gobierno”, expresó el titular del Parlamento al término de la presentación.
Méndez es doctora en Historia y docente de la carrera de Profesorado y Licenciatura en Historia del Centro Regional Universitario de Bariloche.
Este perfil coincide con la decisión gubernamental de destacar a la Secretaría de Derechos Humanos en el ámbito de Educación. “Nuestro gobierno considera que aquella decisión tomada hace cinco años es fundamental para desarrollar una adecuada política de Derechos Humanos, partiendo de lo básico y estratégico, que son las escuelas públicas”, argumentó Pesatti.
Durante su presentación, Méndez dejo en claro su postura sobre diversos temas de agenda nacional sobre la temática. Entre ellos, remarcó que hay 30.000 razones que la impulsan a tomar un compromiso de militancia con la causa de los Derechos Humanos.
Pesatti coincidió con esta visión y fundamentó su acompañamiento. “Lamentablemente, en los últimos tiempos debemos recordar que en Argentina hubo un genocidio y que esto no es una cuestión ideológica, sino de hechos demostrados por la Justicia”, indicó el vicegobernador.
“A partir de una decisión del presidente Raúl Alfonsín, nuestro país fue el primero que juzgó a los genocidas en tribunales inapelables, que condenaron a los comandantes responsables de la muerte y la desaparición de 30.000 personas. No podemos permitir que haya dudas sobre esto, porque de lo contrario significaría que aún quedan mentalidades negadoras de hechos aberrantes”, aseguró.
Además, desestimó los discursos que llaman a dejar en el pasado a este tipo de acontecimientos. “Si bien ocurrieron años atrás, las consecuencias todavía las estamos padeciendo, y por eso, forman parte de nuestro presente”, finalizó el vicegobernador.