“Paradise Paper”: la nueva olla de corrupción empresarial que le pega al gobierno de Macri


El ministro de Finanzas, Luis Caputo; y el ministro de Energía, Juan José Aranguren, son dos de los funcionarios involucrados en el nuevo destape de corrupción internacional descubierto por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) y el diario alemán Süddeutsche Zeitung.

Caputo, manejó el fondo de inversión Alto Global Fund, inscripto en las islas Caimán, uno de los paraísos fiscales más secretos del mundo. Además, fue el administrador de Noctua Partners LLC, una gerenciadora de fondos de inversión de Miami con ramificaciones en Delaware, otra jurisdicción donde imperan el secreto y los beneficios fiscales.

Aranguren, ex CEO de la petrolera Shell fue director de al menos dos empresas radicadas en una jurisdicción secreta. “El hecho sería una anécdota del pasado, si no fuera porque una de ellas es la principal adjudicataria por la compra de gasoil por parte del actual gobierno” argentino, informa el diario Perfil.

El Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), dificilmente pueda ser tildado de “opositor” al gobierno de Cambiemos, ya que involucra más de 380 periodistas de 67 países del mundo.

Este grupo de trabajadores de la investigación (o periodismo de datos como se gusta llamarlos ahora) analizó “1,4 terabytes de información durante un año y publicaron una filtración múltiple de 13,4 millones de documentos provenientes de dos grandes estudios jurídicos dedicados a suministrar servicios “offshore”: Appleby y Asiaciti. Con implicados como la reina Isabel hasta cantantes como Sharika o Bono, de U2, incluyendo también empresas multinacionales como Facebook y Nike”, asegura la editorial porteña que más a difundido este tema en argentina, en clara contradicción con otros grandes medios que callan o retacean centímetros de sus páginas.

¿Pero que tienen de malo las “offshore”? Podríamos preguntarnos. ¿Acaso en el escándalo anterior llamado “Panamá Papers” no había estado mencionado también el presidente Macri como propietario de empresas “offshore” en Uruguay y Bahamas? Pues sí. La actividad offshore es una práctica muy habitual en el mundo de los grandes negocios multimillonarios, y es posible que no halla gran empresario mundial que no esté metido dentro de alguna de esas empresas de alguna forma, ya sea como accionista, directivo, ejecutivo o simplemente cliente. En todo caso, lo que tiene de malo es cuando esas personas a posterior o concomitantemente con esa actividad ejercen cargos públicos en algún país. Porque ese lo torna no ético. Hipócrita.

Esto fue el caso, por ejemplo, del ex primer ministro ingles, David Cameron que al ser descubierto que en los “Panama papers” su involucramiento en una offshort, su liderazgo fue puesto en crisis y al poco tiempo tuvo que dimitir a su cargo. O el ex premier de Islandia que le pasó lo mismo y tuvo que renunciar en el mismo momento en que salieron a la luz los papeles de Panamá.

Las “offshore”, son empresas que se montan en paraísos fiscales para evadir impuestos. Lisa y llanamente. Y quien evade impuesto no tiene autoridad moral alguna para exigirle a otros a que los pague.

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