OCAMPOS Y AGOSTINO DESTACAN ACCIONES DEL CUCAI RÍO NEGRO


Jorge Ocampos y Daniela Agostino son los autores de un proyecto que
declaró de interés sanitario y social las acciones llevadas a cabo por
el Centro Único Coordinador de Ablación e Implante (CUCAI) de la
provincia de Río Negro.

Agostino recordó que “hacia fines de la década de los 70, los
transplantes de órganos se afianzaron gracias al descubrimiento de
nuevas drogas inmunosupresoras. La progresiva demanda de trasplantes
llevó al Estado argentino a la necesidad de regular la práctica. Por
ello, en 1977 dictó la Ley 21.541 que dio nacimiento al Centro Único
Coordinador de Ablación e Implante (CUCAI), el que comenzó a funcionar
en 1978, como el organismo de procuración nacional a cargo de la
normatización de la actividad”.

En un comienzo se desarrollaron programas de trasplante renal en el área
metropolitana de Buenos Aires, a los que se sumaron los programas de
trasplante hepático y cardíaco, pero no fue hasta 1980 que pudo hablarse
de trasplantes cardíacos exitosos en forma sistemática. Por entonces, se
fueron constituyendo organismos de procuración provinciales en Córdoba,
Santa Fe y Mendoza. Luego, se desarrolló el criterio de organización del
país en regiones, cada una con una jurisdicción cabecera que
centralizaba las acciones locales, modelo que afirmó la tendencia de
crecimiento.

Agostino señaló que “la consolidación de la actividad se experimentó en
la década del ‘90 al promoverse desde el Estado políticas sanitarias que
impulsaron nuevas instancias de coordinación. Se crearon organismos
jurisdiccionales de procuración en la mayoría de las provincias
argentinas, y de esta manera se optimizó la cobertura territorial. En
1990, con la sanción de la Ley 23.885, el CUCAI se convirtió en el
Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante
(INCUCAI), pasando a ser un organismo descentralizado con autarquía y
conservando su dependencia del Ministerio de Salud de la Nación”.

Detalló la legisladora “hasta 1995 hubo un crecimiento sostenido aunque
diverso en las distintas regiones del país, año en que la curva
ascendente en la procuración de órganos se detuvo. Para revertir esta
tendencia, en 2003 el INCUCAI lanzó el Programa Federal de Procuración
de Órganos y Tejidos, y en 2005, tras un extenso debate parlamentario,
se aprobó la Ley 26.066, modificatoria de la 24.193, que incorporó la
figura del donante presunto para las donaciones de órganos. La
normativa, que establece que toda persona mayor de 18 años es
considerada donante con excepción de quienes manifiesten su voluntad con
contrario, entró en vigencia en 2006 y permitió que la actividad de
procuración continuara en ascenso”.

Agostino indicó que Río Negro registra un bajo porcentaje de donantes de
órganos, los indicadores del año 2015 arrojan apenas cinco donaciones y
todos de General Roca, lo que significa una tasa de 7,15 donantes por
millón de habitantes (en 2014 fue 5,8), quedando en el anteúltimo lugar
en la región patagónica y lejos de la media nacional con un 13,5 %.

“El CUCAI Río Negro depende de la Secretaría de Políticas Públicas de
Salud a nivel provincial y del INCUCAI a nivel nacional y cuenta con
Coordinaciones Hospitalarias en las ciudades de Viedma, Bariloche y Gral
Roca. Uno de sus principales ejes de trabajo es “la promoción de la
donación a través de la difusión y concientización en la comunidad sobre
la importancia social y sanitaria de la donación, como acto solidario,
voluntario, altruista, y desinteresado por medio de stands, charlas a la
comunidad, eventos de convocatoria masiva y en ámbitos educativos”
detalló.

Finalmente aseguró Agostino “el propósito existe y las líneas de acción
están definidas; pero muchas veces el miedo y la desinformación son las
principales causas de la baja cantidad de donaciones, debemos hacernos
eco del lema: yo dono, tú donas, él vive”.

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