“No se puede pedir reconocimiento aniquilando al otro”, dijo Francisco en misa a los mapuches


El Pontífice, comenzó su discurso dando la bienvenida a los presentes en la ceremonia religiosa en Mapudungún, gesto que generó una ovación en la multitud que llegó a Maquehue.

Mari Mari, Küme tüngun ta niemüm“, señaló el Papa en su apertura, lo que en español significa “buenos días, la paz esté con ustedes“.

Además, en sus palabras, puso énfasis en el pueblo Mapuche y dijo que “quiero saludar de manera especial a los miembros del Pueblo Mapuche. Su suelo canta con tristeza. Hay injusticias de siglos“.

En la sureña Araucanía, Francisco centró su homilía en el conflicto social y étnico que sostiene el pueblo mapuche -7% de la población chilena- con el Estado y la Iglesia Católica. Reclaman al primero el expolio de sus tierras y la marginalidad; a la Iglesia, que pase de reconocer su participación en el genocidio indígena a resarcir los daños causados.

Si bien la mayoría son pacíficos, grupos radicales protagonizan actos vandálicos y graves crímenes. Han atacado policías, parroquias, seminarios, fincas de colonos, quemado centenares de camiones, helicópteros, y en 2013 asesinaron a un matrimonio latifundista, prendiendo fuego a su casa con ellos adentro.

El Papa habló de “dos formas de violencia” que impiden superar las diferencias y avanzar. “Es imprescindible defender que una cultura del reconocimiento mutuo no puede construirse en base a la violencia y destrucción que termina cobrándose vidas humanas”, predicó en la ceremonia litúrgica, cargada de gestos de respeto hacia la cultura mapuche. “No se puede pedir reconocimiento aniquilando al otro. La violencia termina volviendo mentirosa la causa más justa”.

La segunda modalidad de violencia, la que sufren los mapuches, se caracteriza por “bellos acuerdos que nunca llegan a concretarse. Terminan borrando con el codo lo escrito con la mano. Esto también es violencia porque frustra la esperanza”. Para Francisco, ambas posiciones, “son como lava de volcán que todo arrasa. Busquemos el diálogo”.

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