Los neorteamericanos se llevaron el minisubmarino de rescate de marineros y lo cambian por otro para buscar la nave a mayor profundidad


El buque Sophie Siem amarró esta mañana en el puerto de Comodoro Rivadavia y enseguida bajaron de él el minisubmarino norteamericano que la marina de ese país había traído para intentar el rescate de los marineros argentinos atrapados en el submarino hundido.

Es que con la decisión de la Armada Argentina de dar por terminado el rescate al haber pasado 15 días desde la desaparición del ARA San Juan y ya sin esperanzas de encontrar a los marinos con vida, la presencia de ese artefacto en el país no tenía más sentido.

Foto Juano Tesone

En su reemplazo, el gobierno de los Estados Unidos envió otro minisubmarino. Pero éste, a diferencia de aquel, no es para rescatar gente sino para buscar restos de barcos hundidos y materiales a inmensas profundidades donde la vida humana es inconcebible.

Según informó la embajada norteamericana en argentina en un informe que recogimos vía redes sociales (si, porque a pesar de que muchos se sorprendan con esta nueva forma de periodismo digital, las redes sociales también sirven para informarnos), “La Marina de Estados Unidos instruyó al supervisor de Salvamento y Buceo (SUPSALV) a desplegar el Vehículo de Recuperación No Tripulado Operado por Cable (CURV) 21 para unirse a los esfuerzos de búsqueda del submarino argentino, ARA San Juan” (foto ilustración superior).

“El CURV-21 es un Vehículo de Operación Remota (ROV) de 6.400 libras diseñado para cumplir con los requerimientos de salvamento en aguas profundas de la Marina de Estados Unidos hasta un máximo de profundidad de 20.000 pies submarinos (6.000 metros). El vehículo está equipado con un sonar de modulación de frecuencia de transmisión continua (CTFM) para detección de objetivos y una cámara fija digital de alta resolución en blanco y negro como así también con una cámara de televisión a color”.

(Fuente: https://ar.usembassy.gov/es/)

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquellos mensajes obsenos o agraviantes que pudieran ser escritos pueden ser reportados por los usuarios y sus autores podrán ser inhabilitados para volver a comentar en el futuro.