IGNACIO ETCHEGARAY UN VIEDMENSE HACIENDO MÚSICA EN BERLÍN


IGNACIO ETCHEGARAY UN VIEDMENSE HACIENDO MÚSICA EN BERLÍN

El otoño en Berlín es luminoso. Sentado en el césped de Alexanderplatz o Potsdamer Platz, o mirando la Puerta de Brandemburgo, Ignacio Etchegaray combina melodías e imagina canciones. Nacho es músico y Berlín lo inspira. Nacho es un viedmense haciendo música en una de las capitales culturales del mundo.
Acaba de editar su primer trabajo europeo, “Already, Human, Already” y se lo nota orgulloso. Un disco que gestó en solitario y tienen mucho de biográfico y bastante de geográfico, por los caminos recorridos. En stand by está su banda “Hasdee” con la que recorrió escenarios el año anterior.
Su voz, desde Berlín, se escucha tranquila. Su trabajo musical ya comenzó a caminar y ahora, elabora nuevos sonidos en su mente.
“Llegué a Berlín el año pasado, en vacaciones: me gustó y me mudé” cuenta mientras sonríe ante la definición de “agradablemente inclasificable” que hace el cronista a su música. “Yo la llamo música reciclada” dice.
Ignacio Etchegaray es integrante de una conocida familia de Viedma, dedicada al rubro de los helados. “Mondo Fiore” es hito de calidad y sabor en la costanera local.
“Cuando salía para Berlín escribí en el avión un tema -Leaving Argentina- que no entró en el disco. El que si figura es Leaving Berlín que lo hice cuando estaba despegando en el avión con la tablet” señala.
El viedmense tiene añoranza por la costanera, por el mar a 30 kms aunque reconoce que es bueno vivir en Alemania por la gran movida cultural que existe y porque se puede vivir de hacer música.
En sus proyectos futuros está impulsar su empresa “La Flota” en la que, junto a Andrés Álvarez Nataine (otro viedmense por adopción) difunden y distribuyen grupos y solistas no tan conocidos, a trabes de redes sociales. Y en lo musical, piensa en presentaciones solistas, con un teclado, al estilo Fito Páez.


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