FOTOS: INFORMAR BIEN ES FUNCIÓN, QUE A VECES, LOS FUNCIONARIOS NO HACEN. UN TORNADO QUE “ARRASÓ” CON LA EXACTITUD INFORMATIVA


INFORMAR BIEN ES FUNCIÓN, QUE A VECES, LOS FUNCIONARIOS NO HACEN. UN TORNADO QUE “ARRASÓ” CON LA EXACTITUD INFORMATIVA

Los funcionarios, de todo tipo, clase o calibre, tienen un designio marcado: deben funcionar. O sea, deben ser eficaces a la hora de cumplir su tarea. “Si así no lo hicieran, que el sentido común…se lo demande”. Nadie pide cosas imposibles: solo que estén en el momento y el lugar justo para obrar rápida y consecuentemente. Si no muestran la idoneidad que la gente pide, no están funcionando.
La opinión pública se altera cuando pasan eventos que superan la capacidad de sorpresa. Accidentes, incendios, epidemias o, en este caso, un tornado calificado como “cinematográfico” por un productor afectado. La opinión pública pide precisiones rápidas y certeras: ¿hubo víctimas?, ¿Cuántas viviendas afectó?, ¿cómo podemos ayudar?
En tiempos de inmediatez informativa, no se puede desconocer (o conocer fragmentos) de una noticia que involucra a todos. Si el funcionario lo hace, pues no está “funcionando”.
La noche después del tornado que afectó a la zona de La Querencia, LU15 entrevistó a dos funcionarios de Patagones: el responsable de Defensa Civil del partido y el delegado municipal en Bahía San Blas. A la hora de referirse a los daños causados por el meteoro en la villa marítima, ambos tuvieron versiones contradictorias. ¿Hubo o no hubo voladura de techos y daños estructurales?
“Si, no, tal vez, puede ser, en una de esas, me dijeron que, no estoy seguro, mañana me fijo” son respuestas sin precisión que un funcionario no debe permitirse, porque hay toda una comunidad esperando datos certeros.
“No hubo casas afectadas, eso es lo que me dijeron los bomberos” indicó quien representa a Zara y su gobierno en San Blas. Mirando las fotografías que envían los oyentes desde ese lugar, no se puede más que dudar de las afirmaciones.
El funcionario, a veces, no funciona. Puede ser algo momentáneo y el resto del tiempo, desarrollar una brillante labor. Puede tener un lapsus, un desliz que se subsana asumiendo la equivocación y continuando con la labor. En resumidas cuentas, los funcionarios son seres humanos, con errores y aciertos.
Es difícil la función de comunicar. Obligados por profesión y naturaleza a ser exactos y oportunos con las noticias, cuando un funcionario se equivoca en sus dichos, es el medio que los replica, quien se equivoca. Por lo menos es así para los lectores/oyentes/televidentes, que no tienen la obligación de deducir cuándo la información es exacta y verdadera.
Mirando las fotos que mandan los lectores/oyentes desde San Blas, y que acompañan esta nota, se ve que hubo una pequeña confusión al informar de los daños del tornado. Por eso, pedimos disculpas por yerros ajenos.


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