El submarino explotó: Familiares desconsolados por la noticia


“Estan todos muertos”, gritó Itatí legizamon, esposa de un miembro de la tripulación del submarino ARA San Juan desaparecido el miércoles 15 de noviembre pasado.

Minutos antes, ante las cámaras y micrófonos de radios y televisoras de todo el país que están cubriendo cada conferencia de prensa, el vocero de la Armada Enrique Balbi dijo “Fue un evento anómalo, singular, corto, singular, violento, no nuclear, producto de una explosión o implosión”.

Hablando en términos criollos: una catástrofe.

¿Cómo se sobrevive debajo del mar a ese evento? es la duda que inmediatamente empezó a carcomer el cerebro y alborotar el corazón de los familiares que, en Mar del Plata, habían recibido minutos antes la noticia.

“Nos mintieron… sabían desde el miércoles de la semana pasada que había habido una explosión y no nos dijeron, nos esperanzaron como a tontos, nos tomaron por idiotas”, expresó ese sentimiento la esposa del submarinista desaparecido.

“No somos estúpidos, nos dijeron que explotó y que estaba a 3 mil metros de profundidad. Son unos desgraciados perversos”, concluyó Itatí legizamón su descargo contra la Armada Argentina.

Tal vez el haber encontrado balsas salvavidas y balizas flotando en el mar le de a la Armada la esperanza que de esa explosión haya podido salir con vida la tripulación y estén aún a la deriva.

Tal vez por eso La Armada no puede ni quiere confirmar lo peor.

Lo cierto es que a 8 días del evento ha quedado demostrado hoy que ellos saben lo que pasó y no nos están diciendo toda la verdad.

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