DEBATE POR LA DESPENALIZACION DEL ABORTO : ¿QUIEN PAGA LOS PLATOS ROTOS?


En medio del encarnizado debate por la despenalización del aborto, muchos se detuvieron a pensar qué había detrás de cada propuesta. Incluso algunos, se preguntaron “¿quién financia esto?”.
Toda actividad humana tiene costo. Organizarse, concentrarse, movilizarse, desplegar inmensas banderas, catering para cientos/miles, merchandising, impresión de volantes/afiches, minutos en radio y televisión, entrega de pañuelos y pañuelitos, stickers, remeras, gorras…nada de esto es espontáneo. Nada de esto es barato. Nada de esto es gratis. Todo esto requiere de un respaldo financiero. ¿De quién?, ¿Porqué?.
Seria un facilismo pensar que todo se agota en dos organizaciones enfrentadas entre si. Hay mucho, mucho más.
Pero hablemos de las emergentes y a la vez más poderosas: una por sus miles de millones de dólares y la oferta de una “solución” reproductiva. Otras (varias) por sus millones y por el dominio de almas que ejercen desde hace dos milenios. Un partido entre el bien y el mal que no se define por penal, sino por muerte súbita.
International Planned Parenthood Federation (IPPF), una multinacional norteamericana que extiende su dominio hacia países de Africa, sudeste asiático y America Latina. Se presenta a si misma como “ofreciendo servicios de salud sexual y reproductiva en todo el mundo, luchando por los derechos sexuales”. Una fachada loable y benévola que en EE.UU es sinónimo de clínicas abortistas, prohibidas en algunos estados.
Enfrente están los contrincantes de peso. Aquellos que tuvieron miles de años de prueba y error para dominar almas e incluso cuerpos. Los grandes negadores de la sexualidad humana, los creadores del “pecado original”: la iglesia con El Vaticano a la cabeza, los evangélicos y el resto de las confesiones existentes.

Con estos contrincantes, el mundo es el campo de batalla.
Puestos a la luz los impulsores y sus intereses, nadie puede negar que mucho del aporte económico de verdes y celestes proviene de estas fuentes.
Si ud pensaba que miles de personas jóvenes, económicamente activas (¿estudian?, ¿tienen trabajo? ¿De qué viven?) Podían pasarse días y semanas manifestando sólo por amor a sus convicciones, necesidades e ideologías, puede ser que se equivoque. Como puntas de lanza de un combate declarado, parece que estas huestes, también tienen detrás equipos de logística que los asisten en medio de la batalla (un sandwichito, un cafecito, un pañuelito, alguna bandera).
Las iglesias no tienen la obligación de mostrar públicamente sus números y si la tienen, nunca lo hacen. Los aportes del estado, los diezmos, donaciones, son administrados de manera discrecional. Por ello, creer que financian al “movimiento celeste” en el país entra en el terreno de las conjeturas, por más que las convocatorias a marchar surjan desde templos y parroquias.
En el ámbito privado es distinto. Norteamérica tiene leyes que obligan a todos las instituciones, sean PYMES, ONGs, o cualquiera, a hacer públicos los estados contables: ingresos y egresos deben ser transparentes. Por ello, cada año deben mostrar su memoria y balance.
IPPF es respetuosa de la ley, por eso es interesante enterarse de donde vienen sus fondos (aportes del estado y ganancias de sus clínicas, además de donaciones), pero mucho mas interesante es saber, adonde van. Dicen que una imagen vale más que mil palabras.

La página oficial de International Planned Parenthood Federatión muestra su estado financiero y a las instituciones mundiales que apoya con dinero. “Las siguientes organizaciones reciben dinero y donaciones de productos básicos” explican antes de detallar una lista que agrupaciones argentinas y el dinero recibido.
Veamos:
Centro de Estudios de Estado y Sociedad (Cedes) ha recibido $ 2,110.724 de aportes de IPPF,
Asociación Civil Pro Amnistía (relacionada con Amnistía Internacional) recibió $ 1.540.000 para la defensa de los derechos humanos.
Asociación Católicas por el Derecho a Decidir Argentina, recibieron $ 1.426.684.
Fundación Huésped recibió $ 952.000
Fundación Universidad de Palermo, recibió $ 394.800
Y la gran favorecida es FUSA, filial argentina de Planned Parenthood con $ 5.099.108.
Las citadas solo son algunas de las organizaciones que encabezaron la “ola verde” en el país y quienes seguirán luchando para lograr la despenalización del aborto.
Prácticamente queda claro de donde surge parte del financiamiento de los impulsores del aborto y sus opositores. También queda claro que no está mal financiar tanta campaña, mantener tantas batallas, porque al final de cuentas, alguien tiene que pagar los platos rotos.


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