Los legisladores Jorge Ocampos y Daniela Agostino presentaron un proyecto de ley que prohíbe en todo el territorio de la provincia de Río Negro la suelta de globos con helio al aire libre, con excepción de aquellos que se liberen con fines científicos y meteorológicos.

Los diputados del Frente Progresistas indicaron que en actividades relacionadas a celebraciones, festejos, actividades de difusión y de propaganda, protestas, eventos sociales o deportivos y propagandas diversas es habitual la suelta de globos inflados con helio. “Se hace, posiblemente con gran desconocimiento, sin considerar el riesgo de impacto negativo que puede provocar sobre el ambiente y la afectación a la biodiversidad” indicó Ocampos.

“Esos globos se elevan, recorren grandes distancias y explotan o se desinflan cayendo al mar o la tierra lejos de dónde fueron lanzados. Es entonces que pueden convertirse en una condena a muerte, o una agónica muerte por inanición asfixiando a animales marinos, inmovilizando aves al enredarse entre sus alas u obstruyendo el sistema digestivo de un animal que atraído por sus colores lo tragó” detalló el legislador.

Ocampos expresó que “es imposible predecir su destino porque afirman los expertos que dependiendo de las condiciones meteorológicas un globo inflado con helio puede ascender hasta diez kilómetros de altura y recorrer hasta tres mil en un día en cualquier dirección. Los globos no son biodegradables y contaminan durante muchos años”.

La Ley General del Ambiente N° 25.675,impone entre los objetivos cumplir por la política ambiental que corresponde asegurar la preservación, conservación, recuperación y mejoramiento de la calidad de los recursos ambientales, mantener el equilibrio y dinámica de los sistemas ecológicos; asegurar la conservación de la diversidad biológica; y prevenir los efectos nocivos o peligrosos que las actividades antrópicas generan sobre el ambiente para posibilitar la sustentabilidad ecológica, económica y social del desarrollo.

El legislador indicó que “la prevención de los impactos negativos que puedan afectar el ambiente, es la herramienta fundamental sobre la que deben proyectarse las políticas, destacándose el principio de prevención que opera sobre las causas y fuentes de los problemas ambientales, debiendo atenderse en forma prioritaria e integrada. En tal sentido se debe promover cambios en los valores y conductas sociales que posibiliten el desarrollo sustentable, a través de una educación ambiental, tanto en el sistema formal como en el no formal”.